Buenos Aires es, de cierto modo, una metáfora de la Argentina. Es una metrópolis con personalidad propia, abierta a la arquitectura, a la cultura y al arte de todo el mundo; cosmopolita y contradictoria, dinámica y tradicional, histórica y vanguardista. Ofrece un sin número de atractivos: monumentos, iglesias, museos, galerías de arte y teatros; plazas, parques y jardines; modernos centros comerciales y ferias de antigüedades; hoteles sencillos y de primera categoría, restaurantes típicos y cocina internacional, además del encanto siempre presente del tango. Vivir Buenos Aires es dejarse llevar por su idiosincrasia y promete ser una fuente inagotable de descubrimientos.